Enseñando a un cachorro

Mi primer perro: Como aprende un cachorro.

En este artículo vamos a explicar cómo funciona el cerebro de un cachorro a la hora de aprender cosas.

En los cuatro primeros meses de vida, el cerebro del cachorro está especialmente predispuesto para el aprendizaje.

En esta etapa tu perro empieza a tomar decisiones, debe aprender sobre con quién y con qué debe interactuar, qué cosas son buenas para él y de quien y de qué debe mantenerse apartado.

Es un periodo en el que se modela el cerebro del cachorro y el resultado marcará para siempre su forma de comportarse.

Conocer los mecanismos que utiliza un cachorro para tomar decisiones es fundamental para educarlo correctamente y adaptarlo a vivir en sociedad.

Si no leíste el capítulo que dedicamos a la etapa de socialización, te recomiendo que lo hagas ahora, ya que es el paso previo para comprender mejor lo que explicamos a continuación.

Lo que enseñamos al cachorro sin darnos cuenta.

Lo primero que debes saber es que en la mayor parte del tiempo estás moldeando el cerebro de tu cachorro sin darte cuenta.

Por ejemplo: cuando el cachorro ladra pidiendo comida y para que se calle le das de comer, estás grabando en su cerebro que ladrar es una actitud muy útil para conseguir comida.

No tardará en aprender que ladrar sirve para conseguir cualquier cosa.

Perro ladrando en la mesa.

¿Eres de los que le acaricia para que se calle?

Entonces le estás enseñando que ladrar es un comportamiento muy útil para que le hagas caso y le muestres cariño.

En ambos casos estas potenciando el comportamiento de ladrido, que puede acabar siendo muy molesto para ti y tus vecinos.

El cachorro repite por instinto  los comportamientos que le reportan experiencias positivas y agradables.

Comida, jugar o caricias suponen fuertes recompensas y  con ellas podemos estar enseñando, de forma involuntaria, actitudes poco recomendables a nuestro joven cachorro.

Moldea el cerebro de tu perro mediante el refuerzo positivo.

Si el cerebro del cachorro tiende a repetir las conductas que resultan gratificantes, debemos educarle premiando las conductas que nos interesan.

Hoy día se considera que la mejor manera de enseñar a un cachorro es recompensando y premiando las conductas que pretendemos de él, en vez de castigar las conductas que queremos evitar.

El famoso refrán de “la letra con sangre entra” no refleja la mejor manera de enseñar a un cachorro, tampoco a un humano.

Aprendemos mucho mejor con la motivación y la recompensa que con el castigo, los etólogos lo denominan aprender mediante refuerzo positivo.

Refuerzo positivo: valerse de una consecuencia positiva, deseable y agradable para enseñar un comportamiento específico.

Ejemplo: si recoges tu cuarto, podrás ir al cine con tus amigos.

Refuerzo negativo: hacer uso de una consecuencia negativa o desagradable para enseñar un comportamiento.

Ejemplo: collar anti-ladridos, cada vez que el perro ladra recibe una descarga eléctrica.

Debemos utilizar el refuerzo positivo para moldear el comportamiento de nuestro cachorro.

Una situación: estás en el parque, tu cachorro lleva un buen rato jugando y tienes otras cosas que hacer.

Hay que irse, así que le llamas para que venga. No te hace caso.

Te desesperas. Se aleja corriendo cada vez que intentas acercarte a el.

¿Como debemos comportarnos?

  • Una opción sería no volver a soltarlo, a partir de ahora siempre atado a una correa para que aprenda a estar a tu lado. Seguro que así no se aleja.
  • La otra opción es que cuando vayas al parque, te llevas unos premios en el bolsillo y te inventas un juego: cada vez que le llames, si viene – comportamiento deseado,- le felicitas “muy bieeen,” le acaricias y le das un premio.

Esto sería refuerzo positivo: se insiste en las conductas deseadas recompensándolas con comida y caricias. El perro tiende a repetir estas conductas.

Lo ideal es empezar el entrenamiento en casa, ya que en el parque el perro tiene demasiadas motivaciones y estímulos – como la presencia de otros perros,- que dificultan la tarea.

Es mejor ir al parque con parte de los deberes hechos.

IMPORTANTE: Es imprescindible dar la recompensa nada más realizar la conducta deseada y dar una señal sonora”muy bieeen”– asociado al acto o la posición que queremos recompensar.

Conducta que nos interesa = entrega inmediata de premio + señal sonora

Con el refuerzo positivo vamos grabando en el cerebro del cachorro que ejercer determinada conducta tiene una consecuencia buena y agradable.

Su instinto le empujará a repetirla.

No creas que esto es llegar y besar el santo. Es importante llevar premios en el bolsillo cada vez que vamos al parque al menos durante los 5 primeros meses de vida del cachorro.

Si lo haces bien, verás que aunque tu cachorro se entretenga con otras cosas, no te quita el ojo de encima.

Expectativa Vs Frustración.

Como dice el etólogo Jaume Fatjó -del que he aprendido mucho de lo que explico aquí,- cuando metemos monedas en una máquina expendedora, si algo falla y no nos entrega el producto nos enfadamos, en cambio, nadie se molesta porque no le toque la lotería.

Los perros, al igual que las las personas, tienen expectativas que cuando no se cumplen, derivan en frustración.

Educar a un perro para subir al sofa

¿A quien no le gusta estar tumbado en el sofá con su cachorro viendo la televisión.?

Si decides dejar subir a tu cachorro al sofá, está bien. Pero antes debes pensar en la expectativa que vas a generar en tu perro.

¿Que pasará cuando crezca y alcance 30 kg o venga sucio de la calle?

¿Se lo vas a prohibir.?

No entenderá los motivos. No sabe por qué antes sí y ahora no. Es frustrante.

La frustración puede conducir en algunos perros (no en todos,) al igual que las personas (no en todas,) a comportamientos de agresividad.

La consistencia en el trato es la mejor manera de evitar comportamientos de agresividad hacia los miembros de la familia.

Si tu perro, de adulto, tendrá que viajar en el maletero del coche, no le dejes ir ahora contigo en el asiento, que sepa cual es su sitio desde el principio.

Normalmente los perros expresan frustración gimiendo, ladrando o saltando y apoyando sus patas sobre nosotros.

Los etólogos los llaman comportamientos por barrera y se producen cuando algo impide al cachorro alcanzar lo que le gusta, cualquier cosa a la que se ha acostumbrado con agrado.

Estas conductas también pueden darse cuando el perro no tiene claro cómo comportarse en momentos de excitación.

Perro saltando sobre nosotros para pedir algo

El temperamento de tu perro influye mucho en la intensidad con la que expresa su frustración, ya hablamos algo de esto en nuestro anterior artículo sobre socialización.

Mediante entrenamiento podemos educar a nuestro perro y sustituir comportamientos de frustración -saltar- por comportamientos como sentarse.

Debes tener especial cuidado en no reforzar las expresiones de frustración de tu cachorro intentando aplacarlo con caricias o mimos.

La mayoría de perros interpretarán una regañina, no digamos si va acompañada de una caricia – no seas maaaala Luuuna – como un cariño, una recompensa.

Su instinto indicará a su cerebro que es una conducta que hay que repetir.

Recuerda las cosas que enseñas a tu perro sin darte cuenta.

No le hagas caso cuando salta a tu alrededor, apártate sin tocarlo cuando te ponga las patas encima, no reacciones. Espera a que se canse de hacerlo. Una vez que pare y quede con las cuatro patas en el suelo, darle refuerzo: señal verbal “buen cachorro,” + golosina.

  • Saltar y mostrarse alterado: ni caso.
  • Cuantro patas en el suelo y tranquilo: recompensa + señal sonora.

A este sistema los etólogos lo denominan extinguir un comportamiento y consiste en acabar con una actitud eliminando la recompensa que la genera.

No requiere castigo, simplemente eliminar el refuerzo equivocado que lo motiva.

Ojo al dato: si el perro estaba acostumbrado a saltar para conseguir atención, la frustración aumentará y al principio intensificará la conducta inadecuada.

Un perro que ha sido premiado por ladrar, lo hará con más intensidad cuando perciba que está siendo ignorado.

Cuando dejas de reforzar una conducta indeseada, ésta al principio empeora. Hay que tener paciencia y la seguridad de que acabará desapareciendo.

Explosión de frustración por extincion de refuerzo
El protagonista de la foto está enfocando mal la explosión de frustración de su perro ya que está interaccionando con él en lugar de ignorarle.

Los etologos lo llaman explosión de la frustración y ocurre siempre que se intenta extinguir un comportamiento.

Hay que aguantar la fase de explosión de su frustración hasta que grabemos en su cerebro que no sirve para nada saltar o ladrar.

Lo ideal sería leer este artículo antes de que aparezcan los problemas, pero poca gente se informa de cuestiones de socialización y aprendizaje antes de adquirir un cachorro.

Posteriormente, en el parque, puede que algún “entendido” te diga que hay que “conocer el carácter de la raza,” lo cual es tan absurdo como intentar informarse del carácter de las personas de color.

Ahora que ya sabes como se modela el cerebro de un cachorro, en un próximo capítulo de Mi primer perro, te explicaremos cómo prevenir algunas actitudes poco recomendables.

Mientras, puedes leer nuestro artículo sobre los problemas de comportamiento como principal causa de abandono en perros jóvenes.

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2 comentarios en “Mi primer perro: Como aprende un cachorro.

  1. Doctora antes que nada Feliz Año lleno de bendiciones para la persona que nos abre la mente y el corazón hacia nuestra familia perruna.
    He recogido varios perros en total cuatro de aproximadamente 9, 14, 3, meses y una de 10 años, obviamente cada uno trae su patron de conducta y me esta costando mucho trabajo educarlos, debo seguir el mismo patron de un cachorro? Ellos llegaron con muchos golpes y traumas. Que puedo hacer para poder interactuar con ellos.

    1. Si, el patrón es el mismo solo que su cerebro ya no es una esponja y desconocemos su pasado, por tanto debes de cargarte de paciencia y perseverancia. Te deseo mucha suerte y un consejo: procura no tener más perros de los que tu economía pueda atender con dignidad.

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