¿Por qué mi perro come heces? Causas reales y cómo corregir la coprofagia

Que un perro coma heces, lo que llamamos coprofagia, es un problema bastante frecuente en consulta. A veces tiene detrás una causa médica, pero en muchos casos se mantiene por aprendizaje, aburrimiento, ansiedad o porque esas heces, así de absurdo y desagradable como suena, le resultan apetecibles.
Caja resumen: lo importante en 30 segundos
- Primero: hay que descartar enfermedades intestinales, parásitos o mala absorción.
- En cachorros: puede formar parte de la conducta exploratoria normal.
- En adultos: suele influir el aprendizaje, el estrés, el aburrimiento o la oportunidad.
- Error clásico: correr, gritar o castigar al perro cuando empieza a comer heces.
- Lo que mejor funciona: supervisión, evitar acceso, redirigir y enseñar una conducta alternativa.
De un vistazo
Por qué comen heces · Causas médicas · Causas de comportamiento · Riesgos · Cómo corregirlo · FAQ
Por qué los perros comen heces
Cuando un perro come heces hablamos de coprofagia. Es un comportamiento que preocupa mucho a los tutores, con razón, y no siempre tiene una explicación sencilla.
En algunos contextos puede ser normal. Las perras comen las heces de sus cachorros para mantener limpia la paridera, y en cachorros jóvenes también puede verse como parte de la conducta exploratoria típica de esa edad.

El problema real aparece cuando un perro adulto come sus propias heces, las de otros perros o incluso las de otras especies. Ahí sí conviene investigar qué está pasando.
Causas médicas de la coprofagia
Lo primero es descartar que el perro coma heces porque exista una enfermedad subyacente. Ese paso es importante. Mucho. Porque a veces el problema no es de educación, sino de salud.
Existen enfermedades como la insuficiencia pancreática exocrina en las que disminuye la absorción de nutrientes. Eso hace que las heces contengan restos muy atractivos para el animal y, además, el perro viva con una sensación de hambre constante.
Las heces con gran cantidad de nutrientes sin digerir pueden resultar muy atractivas para un perro.

En otras ocasiones hay una alta carga de parásitos intestinales que genera mala absorción o deficiencias nutricionales. Son perros que parecen tener hambre a todas horas porque, literalmente, parte de lo que comen se lo están llevando los parásitos.
Si sospechamos enfermedad intestinal, pérdida de peso, diarrea crónica o apetito exagerado, lo sensato es hacer un chequeo veterinario completo.
También conviene recordar que hoy una deficiencia nutricional real es poco probable si el perro come un alimento comercial de calidad, así que no todo se arregla culpando al pienso, que eso siempre queda muy elegante pero rara vez explica el cuadro entero.
Causas de comportamiento: aburrimiento, estrés y aprendizaje
Una vez descartadas causas médicas, toca mirar el comportamiento. Muchos perros que comen heces reciben poca interacción, pasan demasiado tiempo solos, hacen poco ejercicio o viven una rutina monótona. Ese cóctel da bastantes problemas, y la coprofagia es uno de ellos.

Otras veces simplemente lo aprenden de otros perros o descubren que determinadas heces, sobre todo las poco digeridas o las de otras especies, les resultan apetecibles. Sí, es repugnante. A ellos no se lo parece en absoluto.
También se ha relacionado con estrés, ansiedad y problemas de socialización. Por eso siempre interesa saber desde cuándo lo hace, con qué frecuencia, si ocurre delante del tutor y qué tipo de heces ingiere.
No es lo mismo un perro que se come sus propias heces nada más defecar que uno que busca heces de vaca en el campo o de otro perro en el jardín. El contexto da muchas pistas.

Riesgos y consecuencias de que un perro coma heces
En muchos casos la coprofagia no produce problemas graves, pero tampoco conviene quitarle importancia sin más. A veces puede favorecer gastroenteritis, diarreas o transmisión de parásitos intestinales.
Y luego está el problema práctico, que no es menor: ver a tu perro comer heces es desagradable y puede afectar mucho al vínculo con sus tutores. Sobre todo si después viene a darte un lametón como si nada. Los perros, por desgracia, no comparten nuestro sentido del asco.
Cuando un perro come heces, el mayor daño muchas veces no es físico, sino el desgaste que provoca en la convivencia con su familia.

Cómo evitar que mi perro coma heces
Corregir este problema no suele ser rápido. Requiere tiempo, constancia y bastante atención por parte del tutor. Cuanto antes se empiece, mejor pronóstico tenemos.
Lo que no debes hacer nunca es correr hacia el perro gritando cuando lo ves comer heces. Lo único que consigues así es que aprenda a tragárselas más deprisa antes de que llegues. Un plan estupendo, como ves.
Para el perro, comer heces no es algo malo. Es algo apetecible o reforzante. Por eso el castigo suele empeorar el problema o, como mínimo, no solucionarlo.
Lo más eficaz no es castigar, sino inducir un cambio real en el comportamiento del perro.
Estrategias que suelen funcionar mejor
Evitar la ocasión: hay que eliminar en lo posible toda oportunidad de que el perro acceda a las heces. Eso implica recoger excrementos rápido, mantener limpia la zona donde vive y supervisar especialmente los momentos críticos.
Redirigir su conducta: si empieza a olfatear una zona problemática, podemos usar un juguete o comida de alto valor para desviar su atención antes de que ingiera las heces.
Enseñar una respuesta alternativa: por ejemplo, que venga y se siente para recibir un premio justo después de defecar. En perros que comen sus propias heces, este recurso suele ser muy útil si se repite con constancia.

Enriquecimiento ambiental: es clave en perros aburridos o que pasan demasiado tiempo solos. Los juguetes interactivos, como los tipo Kong con comida dentro, ayudan a ocupar su tiempo y a reducir conductas problemáticas por monotonía.

El bozal puede ser útil en fases iniciales en algunos casos concretos, siempre como medida de manejo temporal mientras trabajamos la prevención y enseñamos conductas alternativas.
En resumen: una vez descartadas enfermedades, el tratamiento más efectivo consiste en supervisar, impedir el acceso a las heces y enseñar al perro otra forma de actuar. No es magia, pero suele funcionar bastante mejor que los remedios milagrosos.
Si tu perro mantiene la coprofagia pese a todo o además presenta diarrea, pérdida de peso, hambre exagerada o ansiedad marcada, merece la pena revisarlo en consulta y diseñar un plan más fino. A veces el problema no es uno solo, que sería demasiado fácil.
Preguntas frecuentes sobre coprofagia en perros
¿Es normal que un cachorro coma heces?
En cachorros puede formar parte de la conducta exploratoria normal, aunque conviene vigilar que no se convierta en un hábito persistente.
¿Qué enfermedades pueden hacer que un perro coma heces?
Entre otras, problemas de mala absorción, insuficiencia pancreática exocrina o parasitosis intestinales. Si además hay diarrea, adelgazamiento o hambre excesiva, toca revisión veterinaria.
¿Castigar a un perro que come heces sirve para corregirlo?
No suele servir. Muchas veces solo consigue que el perro se las coma más rápido o que lo haga cuando no lo ves.
¿Los productos que dan mal sabor a las heces funcionan?
Según nuestra experiencia, suelen dar resultados pobres. Es más eficaz prevenir el acceso y enseñar conductas alternativas.
¿Qué puedo hacer en casa para que deje de comer heces?
Recoger excrementos rápido, supervisar, redirigir con premios o juguetes, enseñar una respuesta alternativa y mejorar el enriquecimiento ambiental.
Si come mucha cantidad podría causarle problemas digestivos pero el mayor peligro es que las heces de vacuno pueden llegar a contener gran cantidad de parásitos que se transmiten a tu perro, por eso si tiene acceso frecuente a las heces de vaca es mejor que lo desparasites con frecuencia.
Muy buenas tardes,
Muchas gracias por compartir toda esa sabiduría con el mundo. De todas las páginas que he leído sobre el problema de la coprofagia es esta la que más me ha convencido... quiero decir, que llevo mucho tiempo intentando resolver este problema y he seguido unas cuantas pautas diferentes pero no funcionan! y ya desesperada que estoy y lo que quiero es encontrar la manera de que mis perros no se coman las heces y todo lo que se encuentran por la calle con algún método que sepa que ha funcionado, pero claro, no todos lo hacen por el mismo motivo y por tanto los métodos también serán diferentes no? Así que es complicado. Me siento mal porque a veces me desespero y lo pago con ellos regañándoles o tirando de la correa... se me acaba la paciencia y no soporto verles hacerlo.
En mi caso tengo 3 perros, todos comen el mismo pienso y tal. El mayor de edad que es el pequeño de tamaño no va por la calle comiendo ni rebuscando algo para llevarse a la boca, pero los otros dos más jóvenes y grandes y hermanos parece que van rastreando toda la acera, todo todo todo, van con la nariz pegada al suelo a ver qué encuentran y parece una competición entre los dos. No se comen todas las cacas que olfatean por eso yo les permito olfatear, porque ya que es algo que les satisface no se lo voy a prohibir, tampoco quiero ponerles bozales, pero a veces de pronto te despistas un milisegundo y zas, se han zampado una caca o algún resto de comida, como me cuesta mirar a los tres a la vez, es complicado. También tiran hacia las bolsas de basura que suele haber alrededor de los contenedores de basura, para ver qué encuentran. Ahí tiro yo en dirección contraria lo más suavemente que puedo y les alejo. Llevo siempre chuches de perro y cada dos por tres les digo que se sienten y les premio, cuando se están comiendo alguna caca es tal la fijación que por mucho que les diga: Fulanito, deja. Fulanito, toma. Para que dejen la caca y les de una chuche, no me hacen ni caso es como si fueran sordos en ese momento, es tal la fijación que tienen con lo que se están comiendo que no funciona el llamarles ni ofrecerles chuches, a veces cogen un trozo y les dijo que lo dejen y lo sueltan entonces les digo muy bien, les siento y les doy chuche, pero eso llevo haciéndolo más de un mes y de dos y de tres y no consigo que dejen de buscar comida cuando salen a la calle. Ya he decidido que se coman lo que quieran, mirar para otro lado y que sea lo que Dios quiera. Al menos les desparasito cada 3 meses internamente así que...
Bueno si me pudieses dar algún consejo, te lo agradecería mucho. Un saludoEs complicado darte consejos por aquí, solo puedo decirte que tienes que hacer el contracondicionamiento antes de que vean el estímulo y conseguir que en vez de ponerse a buscar basura cada vez que salen, se pongan a estar pendientes de ti, de lo contrario te va a ser muy complicado.
Muchas gracias, veré lo que puedo hacer.
La Tiamina no es un aminoácido !!! Vaya error garrafal! Cámbialo, quisiste decir Taurina, probablemente !!!
Tienes razón, se nos coló la vitamina B1. Gracias por el aporte. Saludos.
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