Icono del sitio Clínica veterinaria Cristina

Mi gato me araña los sofás.

Gato arañando sofá de mimbre

Arañar es una parte del comportamiento del gato, proteger tu sofá intentando que tu gato deje de arañar, es una táctica que no tiene lógica y no dará frutos.

Para evitar que tu gato arañe en lugares inapropiados, como sofás o cortinas, debemos redirigir el arañado, hacia objetos que sean aceptables para nosotros.

Aprendiendo a usar el rascador para gatos.

Debemos centrarnos en proporcionar a nuestro gato objetos donde arañar que sean atractivos y le gusten. Pero para ello primero hay que observar cuáles son los gustos del gato.

Hay que fijarse en las características de los objetos que está arañando:

Una vez analizadas las preferencias, debemos poner objetos sustitutivos que sean similares, colocándolos cerca de los sitios que está utilizando en la actualidad.

Importante: Asegurarse de que el nuevo rascador es estable y no se mueve o cae cuando se usa.

En muchas ocasiones colocamos los rascadores en lugares apartados de la casa, donde no molestan, sin embargo al gato le gusta arañar en los sitios centrales de su territorio, en lugares visibles y normalmente cercanos al sitio preferido para descansar.

Al mismo tiempo, cubrir los objetos donde no queremos que arañe, con algo que sea desagradable al gato, como cinta adhesiva, papel de lija o papel de aluminio.

Las superficies pegajosas resultan desagradables al gato.

También puede intentarse con olores que causen repulsión, por ejemplo, sujetando bolas de algodón impregnadas de perfume, desodorante o zumo de limón.

Cuando el gato empieza a utilizar el objeto de forma rutinaria, podemos ir moviéndolo poco a poco, hacia el sitio elegido por nosotros, si bien hay que procurar que esté cerca de sus sitios preferidos.

Los objetos que causan desagrado no deben retirarse hasta pasado por lo menos un mes.

¿Debo castigarlo?

Esta muy claro que el castigo aplicado después de pasado un tiempo desde que ha arañado las cortinas o el sofá, solo provocará temor hacia ti y puede ser causa de reacciones de agresividad defensiva. El gato no es capaz de relacionar el castigo con un comportamiento realizado anteriormente.

Sin embargo muchos especialistas piensan que el castigo puede ser eficaz si pillas a tu gato haciéndolo y le has proporcionado un lugar alternativo para arañar.

No es buena idea castigar a un gato.

Estos especialistas recomiendan evitar que el gato asocie el castigo contigo. Por ejemplo asustándolo con un silbato, dando un golpe en la pared o lanzándole un chorro de agua con un pulverizador a distancia.

De otra forma aprenderá a no arañar en tu presencia y lo hará sólo cuando tu no estés presente.

En la práctica es difícil aplicar el castigo correctamente, por eso nosotros no recomendamos su uso. Según nuestra experiencia muchos gatos se  vuelven miedosos e intentan evitar a sus dueños.

Quizás también puede interesarte:

Salir de la versión móvil