La Diabetes Mellitus

¿Qué es la diabetes?

La diabetes mellitus afecta tanto a humanos como animales y es una enfermedad debilitante si no se trata. Sin embargo una vez que se establece el tratamiento correcto los animales pueden vivir una vida prácticamente normal.

Diabetes Mellitus Hay dos tipos de diabetes: la Tipo I que se produce cuando el páncreas no produce suficiente insulina por lo que las células no pueden utilizar la glucosa para obtener energía.
La insulina actúa como un transportista que introduce la glucosa en las células, por lo que la deficiencia de insulina implica que la glucosa se queda circulando en la sangre, en vez de pasar dentro de las células para ser aprovechada. Cuando los niveles de glucosa en sangre aumentan, acaban pasando a la orina provocando que el animal beba gran cantidad de agua y orine en exceso.

La diabetes Mellitus tipo II se produce cuando el cuerpo se vuelve resistente a los efectos de la insulina. Es la diabetes típica de pacientes obesos. El 90% de los gatos sufren este tipo de diabetes. Todos los perros con diabetes deben ser tratados con insulina, pero un tercio de los gatos diabéticos pueden ser controlados sólo con cambios de dieta.

¿Cómo son los sintomas?

poliuria-polidipsia

Un exceso en la producción de orina y el consumo de agua es el síntoma más común de la diabetes. Otros síntomas son un fuerte apetito acompañado de pérdida de peso ya que las células corporales no están recibiendo energía y el animal está hambriento continuamente. El organismo se ve obligado a consumir sus propios recursos lo que acaba produciendo debilidad.

Otro problema típico de la diabetes son las cataratas que se producen porque el exceso de glucosa sanguíneo afecta al cristalino produciendo inflamación y alteraciones. El proceso es irreversible y conduce a la ceguera en los casos más severos. Los pacientes diabéticos también están predispuestos a infecciones urinarias porque el exceso de glucosa en la orina facilita el crecimiento bacteriano.

¿Cómo se diagnostica?

El diagnóstico es relativamente sencillo, detectamos el exceso de glucosa en la sangre, mediante analítica sanguínea que realizamos en nuestras propias instalaciones.

Cualquier aumento en el consumo de agua debe ser percibido como un posible inicio de la enfermedad.

¿Cómo se trata?

El objetivo del tratamiento es reducir los signos clínicos y prevenir las complicaciones que trae consigo la enfermedad. Algunas veces el tratamiento puede ser tan simple como alimentar al gato con una dieta alta en fibra y controlando el exceso de peso.

Gato y glucosimetro En la mayoría de ocasiones se necesita insulina para controlar la diabetes, sin embargo puede ser complicado determinar la cantidad de insulina que necesita cada animal. Si se administra demasiada dosis podemos causar problemas al animal y si se aplica demasiado poco la diabetes continúa incontrolada.

La única forma de determinar el nivel correcto de insulina es alimentando al animal, inyectarle la insulina y tomar muestras de sangre a distintas horas del día para determinar los niveles de glucosa en sangre. La implicación del propietario es fundamental ya que tendrá que aprender a inyectar la insulina, así como aprender a medir los niveles de glucosa en sangre de su mascota.

Aunque a veces se tarda un poco en dar con la dosis adecuada, merece la pena intentarlo porque ayudaremos a mejorar la calidad de vida de nuestras mascotas.

Si sospechas que tu mascota puede ser diabética o tienes preguntas a cerca de la diabetes, pregunta a nuestros veterinarios.