Hemorragias en mascotas: cómo actuar y salvar tiempo vital

Las mascotas pueden sufrir hemorragias por traumatismos o intoxicaciones. Algunas son visibles, como cortes o heridas, pero otras ocurren en el interior del cuerpo y pasan desapercibidas. Cuando la pérdida de sangre es importante, puede provocar shock, una situación potencialmente mortal.
Saber cómo actuar en los primeros minutos puede marcar la diferencia entre estabilizar a tu mascota o empeorar la situación. No se trata de hacer de veterinario en casa, sino de ganar tiempo hasta llegar a la clínica.
Hemorragias en mascotas: qué debes saber
La pérdida de sangre puede ser externa (visible) o interna (oculta). En ambos casos, si es intensa o continua, puede comprometer rápidamente la vida del animal.
En situaciones de emergencia, es posible que tengas que intervenir antes de llegar al veterinario. Eso sí, con una norma clara: protégete siempre. Un animal con dolor puede morder, incluso si es el más tranquilo del mundo.
Cómo detener el sangrado externo
Existen varias técnicas, pero no todas son igual de recomendables. El orden importa.
1. Presión directa
Es la técnica más eficaz y la primera que debes aplicar. Coloca una gasa, tela limpia o incluso tu mano sobre la herida y presiona de forma constante.
Si el material se empapa, no lo retires. Añade más capas encima y sigue presionando. Retirar el apósito rompe los coágulos y empeora el sangrado.
Si puedes, fija el vendaje suavemente para liberar las manos.

2. Elevación
Si la herida está en una extremidad, eleva la zona por encima del nivel del corazón. Esto reduce la presión sanguínea local y ayuda a disminuir el sangrado.
La elevación siempre debe combinarse con presión directa.

3. Presión sobre arterias
Si el sangrado continúa, puedes presionar la arteria que irriga la zona. Por ejemplo:
- Ingle para extremidades traseras
- Parte interna del brazo para extremidades delanteras
- Base de la cola para heridas en la cola
Esto reduce el flujo de sangre hacia la herida. Aun así, es una medida temporal hasta llegar al veterinario.

Torniquete: solo en último recurso
El torniquete es una medida extrema y potencialmente peligrosa. Solo debe usarse en hemorragias muy graves en extremidades cuando la vida del animal está en riesgo.
Se aplica con una banda ancha, apretando hasta detener el sangrado. Debe aflojarse brevemente cada 20 minutos.
Su uso puede provocar daños graves en el tejido e incluso la pérdida de la extremidad. Es literalmente una medida de “esto o nada”.

Hemorragia interna: el enemigo invisible
La hemorragia interna no se ve, pero es igual o más peligrosa. La sangre se acumula en cavidades como el abdomen o el tórax.
Algunas señales de alerta:
- Encías pálidas o azuladas
- Extremidades frías
- Debilidad o apatía
- Tos con sangre

Si observas estos signos, no hay nada que hacer en casa: traslado inmediato al veterinario.
Cuándo actuar y qué esperar
En la mayoría de los casos, las hemorragias requieren tratamiento intensivo en clínica. Tu papel es estabilizar y transportar rápidamente a una clínica veterinaria.
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