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Mi gato me muerde cuando lo acaricio

gatito muerde la mano de su propietario

Caja resumen: lo importante en 30 segundos

  • Que tu gato se frote contigo no significa necesariamente que quiera caricias largas o que lo cojan en brazos.
  • La agresividad inducida por caricias aparece cuando el gato tolera el contacto un rato y luego marca un límite con tensión, bufidos, zarpazos o mordiscos.
  • La mayoría avisa antes: se pone rígido, mueve el rabo con brusquedad o aplasta las orejas hacia atrás.
  • El castigo empeora el problema y hace que tu gato te asocie con algo incómodo o amenazante.
  • La solución pasa por respetar sus límites, prevenir y, si hace falta, trabajar una habituación gradual bien hecha.

Hay gatos que se acercan, se frotan contigo y parecen pedir mimos, pero en cuanto te excedes un poco te sueltan un mordisco o un zarpazo. En consulta veo este problema con bastante frecuencia y suele desconcertar mucho, porque desde fuera parece una contradicción. En realidad, casi siempre lo que falla no es el cariño del gato, sino nuestra forma de interpretar sus límites.

¿Tu gato te muerde cuando lo acaricias?

Es uno de los comportamientos felinos que más confunden. Alimenta esa fama injusta de que los gatos son traicioneros, cuando la realidad suele ser bastante menos novelesca y bastante más felina.

Hay gatos que se acercan buscando proximidad. Se frotan con la cabeza contra nuestras manos o nuestras piernas y nos hacen pensar que están pidiendo una sesión completa de caricias.

Pero a veces, en cuanto los acaricias o intentas cogerlos, cambian el gesto: se tensan, bufan y, si no paras a tiempo, te puedes llevar un arañazo o un mordisco.

Gato bufa cuando lo acarician

Agresividad felina inducida por caricias

En veterinaria a esto lo llamamos agresividad inducida por caricias. Es una forma de agresividad dirigida a personas.

La mayor parte de las consultas que veo sobre agresividad felina tienen que ver con conflictos entre gatos que conviven en la misma casa. Eso es lo más habitual.

Los casos dirigidos a humanos son menos frecuentes. Y dentro de ellos, los más comunes suelen ser los de agresividad por juego. Después vienen los de agresividad inducida por caricias.

Gato marcando facialmente
Este gato te está saludando, pero eso no significa necesariamente que quiera caricias.

Lo que define este problema es que el gato puede aceptar e incluso buscar cierto contacto, pero en un momento dado decide que ya ha tenido bastante y lo deja claro con un mordisco o un arañazo.

El error suele estar en pensar que, porque el gato se acerca, nos ha dado barra libre para achucharlo.

¿Es realmente ingratitud si un gato te muerde cuando le das mimos?

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Como te decía:

No. Lo que ocurre es que conviene entender un poco mejor la psicología felina para interpretar bien lo que el gato está diciendo.

Gato busca proximidad

Los gatos no saludan como nosotros. Ellos muchas veces dicen “hola” restregando la cabeza contra nuestras manos o nuestras piernas.

Ese comportamiento se llama allorubbing y tiene que ver con el vínculo social. Es una señal amistosa, una forma de contacto que refuerza la relación.

En otras palabras: tu gato puede estar diciéndote que te acepta, que está a gusto contigo y que formas parte de su círculo de confianza.

Pero de ahí a pensar que quiere que lo sobes como si fuera un peluche hay un trecho. Y bastante largo, por cierto. Los humanos tenemos una facilidad asombrosa para convertir un saludo en un secuestro afectivo.

El “no es no” de los gatos

Si lo piensas bien, tampoco es tan raro. A las personas nos pasa algo parecido: podemos aceptar un saludo, un abrazo o cercanía, pero eso no significa que nos apetezca cualquier tipo de contacto en cualquier momento.

Los gatos tienen límites igual que las personas. El problema es que muchas veces nos cuesta aceptarlo cuando el gato no encaja en la idea de mascota-achuchable que nos habíamos montado.

A muchos gatos les encanta estar cerca de su dueño, pero eso no implica que quieran ser cogidos en brazos o acariciados durante demasiado tiempo.

Gato que no quiere estar en brazos

Por eso es tan importante aprender a respetar esos límites, aunque a ti te apetezca apretujarlo porque te parece irresistible.

Entendiendo el lenguaje corporal de tu gato

La mayoría de los gatos avisan antes de llegar al mordisco. No suelen pasar del cero al cien sin decir nada.

Primero aparecen señales sutiles: se ponen tensos, mueven el rabo de forma brusca o aplastan las orejas hacia atrás.

Eso significa que te estás acercando al límite. Si no paras, el siguiente escalón ya puede ser más claro: bufido, zarpazo o mordisco.

Muchos, si tienen salida, simplemente se marchan. Otros, si sienten que no los dejas en paz, pasan a defenderse.

Señales de aviso en un gato
Ponerse tenso y aplastar las orejas hacia atrás son señales de aviso.

Si insistes pensando que con amor, perseverancia y cabezonería el gato acabará rindiéndose, lo más probable es que solo consigas empeorar la relación.

Cuando un gato percibe que siempre acabas invadiendo su espacio, puede dejar de acercarse. Desde su punto de vista, no eres cariñoso: eres pesado e imprevisible.

Qué hacer si tu gato te muerde cuando lo acaricias

Prevención en gatitos

La mejor prevención empieza pronto. Cuando el contacto con personas es frecuente, agradable y respetuoso durante la etapa temprana, es más fácil que el gato tolere mejor las manipulaciones en la vida adulta.

Conviene acostumbrarlo desde pequeño a contactos breves, al cepillado y al manejo suave, siempre sin forzar.

Socialización temprana de gatitos

Cuanto mejor haya sido esa socialización temprana, más probable es que acepte bien las caricias y ciertas manipulaciones.

Qué hacer si tu gato ya es adulto

Si tu gato ya es adulto y lleva tiempo reaccionando así, tienes dos caminos.

  • El primero, y muchas veces el más sensato: aceptar que tu gato no disfruta de un contacto intenso y dejar de presionarlo.
  • El segundo: trabajar una desensibilización y contracondicionamiento bien planteados para que asocie ciertas caricias con experiencias agradables.

Un gato puede hacerte muchísima compañía sin necesidad de que lo tengas en brazos cada diez minutos.

Si eliges trabajar el problema, hay que hacerlo de forma gradual. Caricias muy breves, solo cuando el gato se acerca por voluntad propia, y parando al menor signo de incomodidad.

Nunca debes forzar la situación. La idea no es ganarle un pulso al gato, sino enseñarle que contigo puede estar seguro y que sabes parar a tiempo.

Gato haciendo compañía sin exceso de caricias
A algunos gatos les gusta estar cerca, pero se ponen nerviosos si prolongas demasiado el contacto.

Cuando este comportamiento ya está muy instaurado, yo recomiendo pedir ayuda profesional para hacerlo bien. Un mal manejo suele cronificar el problema en lugar de resolverlo.

Los gatos que no tuvieron contacto frecuente con personas durante su etapa de socialización suelen tener más dificultades para aceptar brazos, caricias intensas o manipulaciones prolongadas. Con ellos hay que ir muy despacio.

Los castigos no funcionan con los gatos

Esto conviene dejarlo muy claro: el castigo no funciona. Pegarle en el morro, empujarlo o tirarlo al suelo no corrige nada. Solo empeora la relación.

Lo que aprende el gato es que estar contigo puede ser desagradable, imprevisible o amenazante. Y entonces hará lo lógico desde su punto de vista: evitarte o defenderse antes.

Si tu gato muerde cuando lo acaricias, el objetivo no es doblegarlo. El objetivo es entender dónde está su límite, respetarlo y, si procede, ayudarlo a tolerar mejor el contacto sin convertir cada interacción en una batalla absurda.

Si ves que el problema va a más o en casa ya hay miedo a tocar al gato, conviene valorarlo cuanto antes. En conducta felina, esperar a que “ya se le pasará” suele ser una de esas ideas brillantes que luego salen caras.

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José Luis Guerrero - Veterinario

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  1. Claudia dice:

    Hola mi perrita chiuahua tiene diarrea y la toque un poco caliente acaba de tener perritos hace 4 dias q me recomienda hacer estoy preocupada espeto respuesta gracias

    1. Necesita un chequeo. Las perras pueden tener problemas durante el postparto graves, como la metritis.

  2. Anita dice:

    Artículo muy interesante

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