Causas de diarrea en perros: cuándo es algo leve y cuándo debes preocuparte

Si convives con un perro, tarde o temprano te tocará lidiar con una diarrea. A veces se queda en un susto de 24 horas. Otras veces es la punta del iceberg. La clave está en no tratar la diarrea como una enfermedad en sí, sino como la manera que tiene el intestino de decirnos que algo va mal.
Resumen rápido: una diarrea aguda en un perro activo y con apetito suele deberse a una indiscreción alimentaria. En cambio, si dura más de 24-48 horas, hay vómitos repetidos, decaimiento, sangre, heces negras o hablamos de un cachorro, conviene hacer revisión veterinaria.
De un vistazo
Diarrea alimentaria · Qué darle de comer · Tipos de diarrea · Causas en cachorros · Causas en perros jóvenes · Diarrea en perros mayores · En resumen
Lo que más veo en consulta: el perro que estaba perfectamente y, de repente, empieza con diarrea porque se comió basura, restos de comida, algo del jardín o una porquería durante el paseo. Es el clásico.
Diarrea alimentaria en perros: cuando comen lo que no deben
La causa más frecuente es la diarrea alimentaria. Dicho en román paladino: el perro se ha metido entre pecho y espalda algo que no le convenía, y el intestino protesta.

Esto puede pasar por varias razones:
- Ha comido algo dañino en un despiste tuyo.
- Le has dado sobras a las que no está acostumbrado.
- Ha saqueado el cubo de la basura como si fuera un arqueólogo del Apocalipsis.
Los perros viven con la nariz enchufada al suelo y con vocación de tragarse medio mundo: pasta de dientes, juguetes, comida del gato, agua estancada, restos del paseo... El aparato digestivo no siempre perdona estas alegrías.
También veo muchas diarreas por cambios bruscos de alimentación, piensos de mala calidad o comida en mal estado.
Cómo suele ser una diarrea alimentaria
Normalmente aparece de golpe, dura poco y en muchos casos se resuelve en 3 o 4 días si el perro no sigue irritando el intestino.
La pista clásica es esta: el perro tiene diarrea, pero sigue con hambre y mantiene bastante buen ánimo.
No está especialmente apagado ni derrotado.
Además de diarrea, puede haber vómitos, sobre todo si lo que comió le irritó también el estómago.
Ojo: que el perro siga moviendo el rabo no siempre significa que no haya problema. Si hay vómitos repetidos, dolor, sangre o decaimiento, ya no hablamos de una simple tripa revuelta.
Qué dar de comer a un perro con diarrea
Mi primer consejo es sencillo: no te compliques con remedios caseros de cocina. En consulta he visto más de una tripa empeorar por andar cambiando a lo loco la dieta del perro.
Los inventos a base de arroz, potingues y mezclas improvisadas no siempre ayudan. A veces solo añaden otro cambio brusco al intestino, que ya bastante tiene.
Cuando la diarrea es aguda y el perro por lo demás está bien, suelo recomendar reposo digestivo. Es decir: cortar la comida sólida durante unas horas para dar un respiro al aparato digestivo.
En un perro adulto, mi consejo general es no dar nada sólido durante 24 horas. En cachorros prefiero recortar ese ayuno a 12 horas, porque tienen menos margen.

Evitar comida, sí. Agua, no.
Durante una diarrea hay que vigilar mucho la hidratación. El perro puede perder agua y electrolitos con rapidez. Debe tener siempre agua fresca disponible. En algunos casos también puede venir bien caldo desgrasado o soluciones de rehidratación específicas para perros.
Un perro con diarrea nunca debería quedarse sin agua a libre disposición durante el ayuno.
Restringir el agua suele empeorar el problema, no arreglarlo.
Pasado el ayuno, toca volver poco a poco a su alimentación habitual o, si el veterinario lo indica, a una dieta digestiva temporal.
Si después de 24 horas de ayuno la diarrea sigue igual, el perro está apagado o continúa vomitando, ahí ya no conviene esperar más.

Tipos de diarrea en perros y qué me hacen sospechar
Cuando me traen un perro con diarrea, hay dos preguntas que me hago casi de inmediato: qué edad tiene y cuánto lleva así. Esas dos pistas orientan muchísimo.
La edad del perro
Las causas no son las mismas en un cachorro, en un adulto joven o en un perro mayor. Un cachorro con diarrea me pone mucho más en guardia que un adulto sano que ayer se comió medio cubo de basura.
Cuánto dura la diarrea
Si dura poco, muchas veces detrás hay una indiscreción alimentaria. Pero si una diarrea se prolonga más de dos semanas, ya la considero crónica y asumo que hay un problema de fondo que no se está resolviendo solo.
A veces el origen está en el intestino delgado. Otras veces el intestino solo es la víctima colateral y el problema está en el hígado, el páncreas, el riñón o incluso en un tumor.
Vamos por edades, que así se entiende mucho mejor.
Causas de diarrea en cachorros
Diarreas infecciosas
En cachorros, además de las comilonas absurdas, una de las causas más frecuentes son los virus, bacterias y parásitos.
Un cachorro con diarrea siempre merece respeto. Si aún no está bien vacunado, más todavía.

Virus como la parvovirosis o el moquillo pueden provocar diarreas muy intensas, repentinas y acuosas. En un cachorro no vacunado, esto puede torcerse con mucha rapidez.
Muchas veces el gran enemigo es la deshidratación. El cachorro pierde agua como si tuviera un grifo abierto y no siempre llega a tiempo a compensarlo.
Estas diarreas infecciosas son más frecuentes en cachorros procedentes de refugios o ambientes con muchos animales, estrés, higiene pobre y defensas bajas.
Obstrucción intestinal en cachorros
Otro clásico del cachorro es la obstrucción intestinal por tragarse cuerpos extraños. Aunque puede pasar a cualquier edad, en jóvenes es mucho más habitual.
He encontrado de todo dentro de un perro: calcetines, juguetes, agujas y hasta una cucharilla de café. El intestino no es un cajón desastre, aunque ellos parezcan pensar lo contrario.

En estos casos el perro suele estar dolorido, triste y apagado. A menudo empieza con vómitos y luego aparece diarrea líquida. Si la obstrucción es completa, deja de defecar.
Hay que actuar deprisa, porque pueden complicarse con perforación intestinal y entonces el panorama cambia mucho a peor.
Parásitos en cachorros

Los parásitos intestinales son otra causa habitual. Suelen producir diarreas más crónicas, intermitentes y traicioneras. Hay días que parece que el cachorro mejora y al siguiente vuelve a empezar.
Con el tiempo, si no se trata, el problema deja de ir y venir y se instala.
Muchos propietarios se asustan de verdad cuando un cachorro empieza a hacer diarrea con sangre. Y hacen bien.
Estas diarreas pueden retrasar el crecimiento, causar pérdida de peso y provocar anemia si no se detectan a tiempo.
Los más frecuentes son las lombrices intestinales, pero también veo diarreas por coccidios o giardias, que a veces son bastante pesados de erradicar.
Causas de diarrea en perros jóvenes

Cuando el cachorro va creciendo, empiezan a aparecer otros cuadros más crónicos.
Diarreas por intolerancia alimentaria
Hay perros jóvenes que tienen diarreas persistentes porque no toleran bien alguno de los ingredientes de su comida o porque no los digieren correctamente.
Es algo parecido a la persona a la que un alimento le sienta fatal: dolor intestinal, malestar, diarrea o vómitos.
En perros no suele ser por el gluten, como mucha gente piensa, sino por otros componentes, por ejemplo ciertas proteínas.
Conviene diferenciar esto de la alergia alimentaria, que a menudo se acompaña también de problemas de piel.
La buena noticia es que muchas de estas diarreas mejoran muchísimo cuando das con la dieta adecuada.
Pero no todas son tan amables. Algunas diarreas crónicas en perros jóvenes tienen detrás problemas genéticos o alteraciones de órganos implicados en la digestión.
Diarreas por problemas de páncreas
Un ejemplo muy típico es la insuficiencia pancreática exocrina, especialmente frecuente en pastor alemán, aunque no exclusiva de esa raza.
Suele afectar a perros jóvenes, a menudo menores de dos años, que hacen heces blandas, abundantes y crónicas porque no aprovechan bien lo que comen.

Estos perros comen con ganas, incluso con ansia, pero adelgazan como si la comida atravesara el cuerpo sin dejar rastro.
Una vez diagnosticado, el tratamiento consiste en aportar enzimas digestivas y, en algunos casos, complementar con vitaminas específicas.
Colitis ulcerativa del boxer
Hay una diarrea poco frecuente que veo sobre todo en Boxer: la colitis ulcerativa. Produce diarreas crónicas, progresivas, con sangre y moco.
Cuanto antes se diagnostica, mejor suele responder al tratamiento.
Diarrea en perros mayores
En perros adultos y mayores, si están bien vacunados y desparasitados, es menos probable que la diarrea venga por infecciones o parásitos. Puede ocurrir, sí, pero ya no es lo primero que me viene a la cabeza.
Cuando un perro viejito lleva días con diarrea crónica, suelo abrir mucho el foco. Aquí ya no me quedo solo en el intestino.
¿Por qué? Porque la diarrea en perros mayores muchas veces forma parte del equipaje de otra enfermedad.

Enfermedad inflamatoria intestinal en perros adultos
Una de las enfermedades más frustrantes en consulta es la enfermedad inflamatoria intestinal. Son perros con vómitos y diarreas intermitentes porque la pared del intestino está inflamada y no absorbe bien.
Muchas veces afecta sobre todo al intestino delgado.
No siempre sabemos qué desencadena esa inflamación, pero sospechamos una respuesta inmune anómala, como si el sistema defensivo estuviera peleándose continuamente con lo que pasa por el intestino.
Para entendernos, sería algo parecido a la enfermedad de Crohn en personas.
Diarreas por tumores intestinales
Los tumores intestinales, como linfomas o adenocarcinomas, pueden cursar con diarrea crónica en perros mayores.
Estos perros suelen perder peso, comen peor y a veces hacen heces muy oscuras, brillantes, como alquitrán.
Cuando veo eso, pienso en sangre digerida procedente de algún punto del aparato digestivo.
Ese tipo de heces también puede verse con úlceras sangrantes por tóxicos, medicamentos o incluso veneno para ratones.
Si las heces de tu perro parecen alquitrán, no lo dejes pasar. Eso no es una diarrea cualquiera.
Puede indicar una enfermedad importante y merece revisión cuanto antes.
Otras causas de diarrea en perros senior
Los perros mayores también pueden tener pólipos rectales, que aunque sean benignos causan heces con moco y sangre fresca.
Cuando veo sangre roja y moco, suelo pensar más en colon o recto que en intestino delgado.
Tampoco me olvido del hígado. Muchas enfermedades hepáticas acaban dando la cara con síntomas digestivos.

Y en otras ocasiones el intestino solo paga la factura de un problema lejano, por ejemplo un fallo renal. Cuando la urea se acumula en sangre, puede provocar vómitos y diarrea.
En resumen
La diarrea en perros puede deberse a cosas relativamente simples, como una comida en mal estado, o a enfermedades que necesitan estudio en serio.
Lo importante es fijarse en el contexto: edad del perro, duración, vómitos, apetito, ánimo, presencia de sangre y aspecto de las heces.
Cuando la diarrea es breve y el perro está bien, muchas veces se resuelve con reposo digestivo y vigilancia. Pero si el cuadro se prolonga, hay decaimiento, dolor, sangre, heces negras o hablamos de un cachorro, conviene no jugar a las adivinanzas.
Mi consejo clínico: una diarrea aislada puede esperar unas horas. Un cachorro, un perro mayor apagado o unas heces negras no. Ahí merece la pena mirar bien qué está pasando.
Este contenido es informativo y no sustituye una valoración veterinaria. Si tu perro tiene diarrea y no mejora rápido, ves sangre, vómitos repetidos o decaimiento, pide cita para poder encontrar la causa y tratarla como es debido.
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— José Luis Guerrero - Veterinario


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